El ukiyo es el "mundo flotante", todo aquello relacionado con las actividades de ocio en la cultura japonesa. Antiguamente tenía más éxito que ahora, siendo aquellos que dedicaban su vida al ukiyo personas muy valoradas, como ahora un cantante de música o un famoso. Este mundo flotante se situaba en distintos distritos de las ciudades y cada local ofrecía sus servicios. En estos grupos se encuentran las geishas. En cambio, no sólo ellas hacían a sus clientes divertirse, también los luchadores de sumo, los bailarines y bailarinas, los actores de kabuki, los músicos, etc, se dedicaban a esto. En esta sección me centraré especialmente en algunos de estos artistas, al igual que en las prostitutas de los burdeles (que formaban un importante lugar en la cultura del ukiyo) llamadas Oiran o Tayu.

El mayor auge de la cultura del placer o ukiyo se alcanzó en el siglo XVII aproximadamente, durante el período Edo. Las ciudades más importantes en las que se agrupaban estos artistas eran Edo (la actual Tokyo) y Kyoto (la antigua capital de Japón). En esta etapa se pintaron múltiples pinturas en las cuales se representaba la sociedad del momento y, sobre todo, el Ukiyo. Estas pinturas se llaman Ukiyo-e. Destacan artistas como Utamaro y Hokusai.

Oiran y Tayu

Las Oiran (花魁) y las Tayu (太夫 o 大夫) eran cortesanas de clase alta. Actualmente, el oficio que desempeña una tayu u oiran original no se realiza. Sólo perviven sus tradiciones culturales.

Su mejor época fue durante el período Edo (1600-1868), cuando eran legales los distritos de burdeles. Estos distritos se encontraban a las afueras de la ciudad. Los dos distritos más importantes eran el de Shimabara en Kyoto, Shimmachi en Osaka, y el distrito de Yoshiwara en Edo (la actual Tokyo). Llegaron a convertirse en barrios del placer, ofrenciendo una amplia gama de entretenimientos.

Al igual que en el caso de las geishas, en el universo de las Tayu y Oiran había un rango jerárquico para cada cortesana. A diferencia de las geishas, este rango no se daba por sus años de experiencia, sino por su belleza, carácter, educación en las artes y cultura. El rango más alto para una Oiran era la Tayu. Por tanto, las Tayu eran las cortesanas para el daimyo (el Emperador).

Jerarquía

- Tayu
- Sancha
- Umecha
- Tsukemawashi ( "siempre aquí")
- Zashikimochi ( "dueña del piso")
- Heyamochi ( "propietaria de la habitación")
- Tsubone
- Hashi: la clase más baja

Las Oiran hacían un servicio de entretenimiento en las casas de té que incluía las artes del baile, la música, la caligrafía, la poesía, y la conversación. Eran mujeres muy sofisticadas. Pero, además, ofrecían servicios sexuales. Puede resultar sorprendente, pero por norma general, los clientes deseaban pasar más tiempo con entretenimientos artísticos en lugar de sexuales.

Con el paso del tiempo, las Oiran pasaron a tener un estilo de vida aislado de la realidad, encerradas en los burdeles y dentro de un barrio dedicado al entretenimiento y al placer. En consecuencia, su cultura fue evolucionando hacia un alto nivel de etiqueta. Su lenguaje siguió siendo muy formal (tenían un vocabulario cortesano), ya que apenas salían de estos barrios. Pero esta situación, en lugar de atraer más clientes, poco a poco fue alejándolos. Un cliente corriente no podría pagar para obtener este tipo de servicios y, para disfrutar de ellos, debería tener un alto nivel cultural, ya que si no no disfrutaría de la misma manera de sus artes.

Con la aparición de las geishas, además, la crisis de las Oiran y Tayu fue aún más grande. Las geishas quitaron el protagonismo de estas prostitutas, y cada vez más las geishas ganaban importancia. La última Oiran data de 1761.

Hoy en día, sólo quedan unas pocas mujeres que se forman en el arte de las Oiran y Tayu. Pero no ofrecen servicios sexuales, por supuesto. De esta forma, preservan parte de su cultura, evitando que se extinga una forma de vida que llevaba vigente por cientos de años.

Para rememorar esta cultura en extinción, cada año en Japón se realizan desfiles de Oiran y Tayu por las calles. Son mujeres que se dedican a aprender la cultura de estas cortesanas, pero también hay algunas mujeres y niñas que se ofrecen voluntarias para desfilar disfrazadas con ellas. Este desfile se conoce con el nombre de oiran-dochu.

El Bunsui Sakura Matsuri Oiran Dōchū celebrado en Tsubame (Niigata), es un desfile muy importante. Es gratuito. En él desfilan las tres Oiran que perviven hoy en día, llamadas Shinano, Sakura, y Bunsui. Se celebra en abril. Las Tayu y Oiran desfilan acompañadas por sus ayudantes y sirvientes. Siempre van de la mano de su sirviente (que es un hombre), que les ayuda a caminar. También se puede conocer este desfile por el nombre de Echigo no yume-dochu.

- Vestuario, calzado, maquillaje y peinados -

El vestuario de una Oiran o Tayu es muy ornamentado y complejo. Llevan múltiples capas de kimono bajo la capa exterior. El kimono que lucen se conoce con el nombre de uchikake (que es el kimono que llevan también las mujeres como vestido de novia), hecho de seda. Muchas veces, para parecer que llevan aún más capas de kimono, se ponen unos cuellos de kimono con varias telas. Los colores del kimono son muy brillantes, con diseños muy grandes. Suelen tener bordados animales como aves, o temas de la Historia de Gengi.

El obi también es de seda, y es de grandes dimensiones. Para distinguir a una geisha de una Oiran, claramente, debemos fijarnos en su obi (entre otras cosas). El obi de una Oiran o Tayu se ata siempre en la parte frontal, no en la trasera (como en el caso de la geisha). Esta forma de atar el obi tiene su origen en la época en las que ellas ofrecían servicios sexuales. Atarse el obi por delante las permitía quitarse y ponerse el kimono en menos tiempo.

El calzado consiste en unos geta de madera lacada negra, con cintas de color rojo, generalmente. A diferencia de los geta para geisha, las Oiran suelen llevar unas de una altura muy superior. Suelen medir hasta unos 30cm de altura. Por ello, cuando desfilan por la calle, necesitan un ayudante para que las sujete.

Por otro lado, el maquillaje es parecido al de una geisha (fondo de maquillaje blanco), con la diferencia de que se intenta destacar aún más el contorno de los ojos con un lápiz rojo. Sólo se pinta el labio inferior. El cuello se pinta con tres rayas blancas, no con dos. Además, en la parte superior de la frente, puede verse en algunas ocasiones que se hace una forma de V en la parte central, para dar forma de corazón a la cara.

Los peinados de una Oiran son muy recargados. Suelen tener siempre un peinado típico. Lo que caracteriza a esta forma de peinarse es el gran recogido que se hace en la parte trasera de la cabeza y una curva más exagerada que la de las geishas a los laterales de la cabeza. Además de ello, siempre llevan muchos adornos. Suelen llevar a partir de ocho adornos para el pelo. Los colores predominantes de estos adornos son el amarillo y el rojo.